2018, el año de…

¿Que pasó en lo musical en el 2018? ¿Cuáles fueron los sucesos más relevantes de los últimos 12 meses? ¿Quién llegó? ¿Quién se fue? ¿Quién se volvió loco?

¿Cómo iremos a recordar este año en lo musical? A continuación algunas ideas.

2018 fue el año de las mujeres. Ya hablamos en la columna de la semana pasada extensamente de cómo todas las listas de fin de año que publican los medios más respetados del planeta son comandadas de manera avasalladora por ellas. Y si bien es cierto que hay un poco de política en el asunto, es indudable que en este año, al menos en el terreno del pop global, brillaron mucho más que el sexo masculino. Y eso, para mí, más que cualquier otra cosa, define este 2018.

2018 fue el año en que el rock desapareció de la corriente principal. Salvo que ustedes, a diferencia de este columnista, consideren que Maroon 5 o Imagine Dragons rockean.

2018 fue el año en el que Kanye West elevó su exhibicionismo a niveles insospechados. En el verano produjo cinco álbumes de calidad cuestionable, salvo algunas rolas excepcionales. Se reunió con Trump, y consiguió dejarlo mudo con su diatriba delirante. En su cabeza se observó, con frecuencia, la lamentable gorra que dice MAKE AMERICA GREAT AGAIN, la misma que el presidente anaranjado usaba desde que era candidato. Y cerró con una pelea melodramática vía Twitter en contra de Drake que da pena ajena.

2018 fue el año de Luis Miguel. La serie sobre los primeros años de su carrera artística fue un éxito y le dio un impulso sin precedentes. Dejó de ser un meme para recobrar su estatus de leyenda. Según Spotify, fue el artista más escuchado de su plataforma durante el año, a pesar de su horrendo disco con mariachi.

2018 fue el año en el que los jóvenes descubrieron a Queen a partir de una biografía fílmica —con narrativa digna de telenovela— que exitosamente se exhibió en los cines de México y el mundo. Otro ejemplo de nostalgia reciclada.

“2018 fue el año en el que los jóvenes descubrieron a Queen a partir de una biografía fílmica”

2018 fue el año en el que las fiestas no fueron fiestas si el dj no ponía cinco, 10 o 20 canciones de reguetón o trap latino.

2018 fue el año de Rosalía, de quien ya he hablado extensamente.

2018 fue el año en el que Cardi B se convirtió en estrella indiscutible del pop actual. Y también fue el año de Bad Bunny, con quien Cardi grabó la mejor canción de su disco, “I Like It”.

2018 fue un buen año para el hip hop y el rap mexicano. Cartel de Santa siguió sumando éxitos. Alemán fue el artista revelación del género, llenando el Pepsi Center WTC. Sabino, Tino El Pingüino y Lng/SHT también se anotaron logros notables.

2018 fue el año en el que Juan Gabriel no regresó del más allá, a pesar de que su exrepresentante lo anunciara con bombo y platillo. Sobra decir que el suceso nos rompió el corazón a millones de entusiastas que ilusamente estábamos esperando su resurrección el sábado 15 de diciembre.

2018 fue el año en el que cerró El Imperial, que pese a sus defectos y carencias, fue durante mucho tiempo el mejor club de esta ciudad para ver artistas en vivo y en directo.

2018 fue el año de la poderosa voz de Ariana Grande. Es verdaderamente difícil no enamorarse de ella con esas canciones.

2018 fue el año del video de “This Is America”, de Childish Gambino. Honestamente no recuerdo otro video musical que recientemente haya generado tanta conversación y tantos memes.

2018 fue un año en el que se hizo música interesante en México y que, a pesar de los pocos o nulos espacios que encuentra en los medios electrónicos de comunicación, ha logrado utilizar el internet para promoverse mas allá de nuestras fronteras, como lo hace el colectivo NAAFI.

No ha sido tan mal año, ¿o sí?