Obsesión arquitectónica…

Germán Tirado S.- El espacio nos envuelve, nos contiene, es generador de vida, siempre ocupamos un lugar en el espacio. El clima también habita el espacio, se vuelve roomate de nosotros a cada instante. Arquitectura+clima=confort.

Hay espacios abiertos y espacios cerrados, uno esta siempre al lado del otro, se limitan mutuamente. El espacio abierto contiene a la forma. La forma contiene el espacio. Espacio y forma se convierte en volumen y nace la arquitectura.

El vientre materno es nuestro primer espacio, nuestro espacio madre, luego muchos mas nos contendrán. La arquitectura es un contenedor. Algunos contenedores arquitectónicos penetran en la memoria y nos vuelven niños, la arquitectura es magia. Te protege, esta inventada para la seguridad. También patentiza el poder. El verdadero poder radica en el amor. El amor genera belleza. Arquitectura+belleza: amor. Arquitectura+amor: belleza.

La forma es natural. La arquitectura es humana, es forma, es espacio. La arquitectura es fiel testigo de la historia. Habla de su momento histórico, es implacable, no miente, describe, es veraz, no calla, siempre habla. A veces canta, a veces llora, se lamenta. También educa. Representa la cultura de un lugar, tiempo y espacio.

La arquitectura muere, no es perenne, la asesinan. El arquicidio es la destrucción de la verdadera arquitectura, existe como prueba fiel de la decadencia humana. El arte no se destruye se preserva. La arquitectura es arte. La arquitectura contiene el generador de las demás artes. Todas las artes se crean en el interior o exterior del espacio, a veces natural, a veces arquitectónico. Las demás artes habitan y viven en la arquitectura.

También existe la antiarquitectura, protege del clima pero violenta el alma. La no arquitectura es mortal, causa enfermedades. Existen espacios enfermos, contagian el alma de tristeza y depresión. Otros no, dan felicidad y alegría. La arquitectura pone feliz, o triste. Es emotiva… emocional: Goeritz decía, Barragán la hizo.

La arquitectura nace como un deseo. Siempre deseamos un espacio. La arquitectura reconforta. O ahuyenta. O aprisiona. La arquitectura es antigua. Casi como el hombre. Si hablas de un hombre hablaras de espacio, de tiempo. Si hablas de arquitectura hablaras de espacio, de tiempo y del hombre. Espacio, tiempo, hombre, arquitectura=historia.

La arquitectura se ama, se cuida, se protege, se vive, se sufre. La arquitectura es testigo de amor, de secretos, de sueños. En la arquitectura se patentiza la vida y se patentiza la muerte, se nace en la arquitectura y se descansa mortalmente en la arquitectura. Hay arquitectura fúnebre, Arquitectura de la muerte, de lamentos, de dolor, de recuerdos, arquitectura nostálgica.

En la arquitectura dormimos, comemos, trabajamos, descansamos, estudiamos, creamos, odiamos, defecamos, escribimos, leemos, preguntamos, enfermamos, respondemos, producimos, consumimos, nos movemos, aprendemos, eludimos, concretamos, conversamos, coincidimos, nos amamos… vivimos.

La arquitectura obsesiona, luego es todo, y luego es nada.