“Los políticos no escuchan a la ciencia para prevenir desastres”

LOS CABOS, BAJA CALIFORNIA SUR 18SEPTIMBRE2014.- La gente de las zonas de escasos recursos son de las más afectadas tras el paso del huracán Odile. FOTO: GUILLERMO PEREA /CUARTOSCURO.COM

Más por más Gdl.- En México no hay cultura de prevención de desastres. Se habla de programas al respecto, pero a 30 años del sismo de 1985, que afectó a la Ciudad de México, no se ha caminado en ese sentido.

Actividades como los simulacros ya no son tomados en serio y más bien la ciudadanía los ve como un problema, afirmó la doctora Irasema Alcántara Ayala, investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, quién abrió la Semana de la Geografía con la conferencia “Desastres asociados a procesos de remoción en masa: una mirada desde la geografía”, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Dijo que para salvar vidas se tienen que tomar en cuenta los conocimientos en torno al adecuado manejo del territorio, lo que tiene que hacer la gente ya asentada en zonas de posibles desastres por fenómenos naturales, las posibles señales de alerta que puede observar y las medidas a tomar.

Destacó que los geógrafos han realizado esfuerzos para emprender campañas con los ciudadanos, jornadas de trabajo en diferentes zonas del país para transmitir a la población lo que puede hacer en condiciones de riesgo y cómo se generan éstas; pero los esfuerzos son puntuales y no forman parte de un programa establecido en el ámbito nacional.

Resaltó la importancia de que las autoridades dialoguen con Protección Civil y demás instancias que tengan que ver con prevención de desastres para realizar zonificaciones y atlas de riesgos que identifiquen las áreas problemáticas; además de propuestas para hacer llegar a la comunidad la información generada.

Las instituciones de educación superior, que imparten licenciaturas y posgrados relacionados con la geografía de los riesgos, podrían apoyar con la elaboración de iniciativas.

Lamentó que los políticos no suelan consultar a la ciencia para tomar decisiones en la gestión integral de riesgo de desastres y mejorar la situación de la gente ante fenómenos naturales. La toma de decisiones se basa en intereses políticos.

Explicó que el ordenamiento del territorio está regulado en papel, pero muchas veces no se concreta en la práctica y destacó que la falta de ética provoca que sean violados reglamentos que no permiten construir en determinados espacios, porque pueden inundarse, ocurrir deslizamientos o sufrir el impacto de una erupción volcánica. Pasa que por otro tipo de intereses siguen permitiendo construcciones en esos sitios.