222 pasos

Germán Tirado S.- El Instituto Cultural Cabañas (ICC) es uno de los museos que mejor caracterizan a la ciudad, su colección es importante, y las exposiciones ahí montadas están casi siempre entre las de mejor nivel.

Entre las hoy expuestas, se presenta una muestra denominada 222 pasos, una obra fotográfica que simbólicamente representa el maridaje social entre dos de los grandes iconos urbanos: el propio ICC y el Nuevo Mercado Libertad (NML), conocido popularmente como San Juan de Dios.

Las fotografías surgen como una manifestación visual a partir de entrevistas con actores de ambos espacios, siendo las imágenes un retrato sociológico sobre esos ciudadanos de a pie que ahí laboran, y, que narran su experiencia personal en tales espacios públicos; representan el contraste entre lo macro y lo micro: el individuo ante la colectividad, la cultura a partir del ciudadano, lo popular, lo verdadero.

Empero la exposición va mas allá del individuo como actor de la obra, el mismo titulo nos remite a pensar en ese espacio publico y tangible que existe entre ambos edificios y que contiene esos 222 pasos: las calles Cabañas y Dionisio Rodríguez.

Dionisio Rodríguez es la calle sobre la cual se desenvuelve la fachada norte del NML; la esquina con Alfareros reserva el ingreso con mayor jerarquía formal del mercado, una doble altura cubierta con la tercera planta del edificio, que es  sustentada por esbeltas columnas de planta romboide, y capiteles a manera de pirámides invertidas, donde la certeza en el uso de los materiales es evidente: el mercado tiene buena pinta para su edad. Opera prima y legado Zonhiano.

Cabañas es la conexión real entre ambos edificios, es la calle que contiene la mayoría de esas 222 zancadas, con ella, conecta uno de los pasos elevados de ingreso al NML, y representa el limite de la plaza lateral del ICC, siendo integral parte de la misma, y acceso lateral a la explanada frontal del histórico y laureado edificio.

Al recorrer esos 222 pasos y reflexionar sobre lo andado, el resultado es desalentador para la coyuntura urbana que representa; sólo el paseo de los monosabios en la plaza frontal del ICC se mantiene en buenas condiciones aparentes, al resto del espacio le corresponden pisos y banquetas en deplorable estado o indigno funcionamiento, ofertando un aumento de riesgo en el ir y venir de peatones, otra vez espacios para el desplazamiento sin un sentido democrático, sin un carácter de igualdad hacia aquellos que con capacidad disminuida recorren el trecho.

Las fallas de tal padecimiento crónico son las mismas y recurrentes que en la gran e inmensa mayoría del resto de la ciudad (excusen la redundancia): pavimentos de aceras en mal estado, rampas ausentes o mal planteadas en su diseño, invasión al espacio publico por comerciantes, cruces peatonales inseguros, falta de señalética para personas con visión disminuida, estacionamiento fuera de norma, equipamiento urbano con disposición caótica, y un largo etcétera mas que contrasta ante la denominación patrimonial de ambos edificios.

En tal caso la muestra 222 pasos no solo representa la calidad humana tapatía, sino también  la decadencia urbana que la contiene…