Vivir las vendimias desde la ciudad

Estamos en plena temporada de vendimias… Pero como sabemos que de pronto hay poca vacación o insuficiente presupuesto para ir a un viñedo, te damos algunas ideas para celebrar desde la CDMX

Cada año, entre julio y septiembre, las vitivinícolas del país honran sus cosechas de uva a través de la llamada “fiesta de la vendimia”. Los enólogos y dueños de las bodegas festejan un año más de producción; a veces aprovechan para presentar nuevas etiquetas y, por supuesto, acercar a los vinófilos a consumir más y mejor vino mexicano.

Las vendimias suelen ser divertidas por toda la parafernalia que las adorna: el viajecito sobre terracería en un viñedo en medio de dos pueblos, el show de pisar las uvas, la comida, la música y a veces hasta polvos holi y campamentos… Si no puedes lanzarte a Querétaro, Zacatecas o San Miguel de Allende, tienes la opción de unirte a la fiesta de la vendimia sin salir de la ciudad.

Para celebrar las vendimias

El restaurante Diana invitó a cuatro vinícolas mexicanas a unirse en un menú con maridaje especial de las vendimias 2018. La comida está a cargo del chef Fernando Sánchez y el vino es de Durand, Casa de Piedra, Adobe Guadalupe y Norte 32. Puedes pedir este menú durante todo agosto y hasta el 2 de septiembre en St. Regis Mexico City (Reforma 439, Col. Cuauhtémoc) de 13:00 a 23:00. Cuesta $1,300 por persona y puedes reservar al 522 8188 o manda un correo a reservaciones.diana@stregis.com.

Elige entre: Durand Viticultura (del 6 al 12), del enólogo José Luis Durand con sus vinos MarElla; Casa de Piedra (del 13 al 19), del enólogo Hugo D’Acosta con su tinto emblemático y sus espumosos —rosado y blanco—; Adobe Guadalupe (del 20 al 26), del enólogo Daniel Lonnberg con vinos que tienen nombres de ángeles; y Norte 32 (del 27 de agosto al 2 de septiembre), también de José Luis Durand con ensambles de uvas interesantes.

Para que te sientas más cerca de la fiesta de la vendimia, también puedes visitar Vinícola Urbana (vinicola-urbana.myshopify.com), el único viñedo en la Ciudad de México, que vive en Cuajimalpa (Santa Rita 108, Col. Loma del Padre). Prueba un vino chilango (Revolución, Bellas Artes, Zócalo o Ángel) o inscríbete a alguna de sus experiencias vitivinícolas para hacer tu propio vino (incluso puedes personalizar la etiqueta).

Un vinito pa’ la casa

Ya que estamos en el mood copita de vino, pensamos en estos lugares donde se pueden conseguir buenas y no tan comunes etiquetas mexicanas, por si ya se te antojó ir más allá de los vinos de súper.

La Contra. Nació en Ensenada, así que esta tienda de vinos ofrece buenas etiquetas de esos lares, pero también tiene de otras regiones menos conocidas. Está en Álvaro Obregón 130, local 10, Col. Roma Norte.

Vinario (vinario.lat). Es un club que te manda dos botellas de vino mexicano a tu casa cada mes. Siempre serán propuestas nuevas, premiadas o que están marcando pauta en la industria, elegidas por un comité de vinófilos profesionales.

¿Salimos por una copita?

Cuando vamos a un restaurante elegimos el lugar según su oferta de comida y el antojo del día. Solemos dejar que el sommelier —o en su ausencia, el mesero— nos recomiende un vino para acompañar. A veces vale la pena hacerlo al revés y escoger primero por la carta de vinos.

Los restaurantes con buena oferta vinícola se preocupan por construir buenas cavas y ofrecer etiquetas que no son fáciles de conseguir. Por eso también es buena idea ir a alguno de estos restaurantes con buenas cavas para probar lo mejor de la producción vitivinícola mexicana.

Nicos (Av. Cuitláhuac 3102, Col. Clavería). La cava fue diseñada por René Rentería, catador profesional y director de Wine Consulting and Training. En 2015 fue reconocida con el Award of Excellence, otorgado por la revista Wine Spectator, por ofrecer una de las mejores cartas de vino del mundo. Ese mismo año, Provino galardonó a Nicos como el Restaurante Nacional con la Mejor Carta de Vinos Mexicanos.

Maison de Famille (Colima 152, Col. Roma Norte/Avenida de la Paz 14, Col. San Ángel). Su fuerte son los vinos franceses a precios decentes, imposibles de encontrar en otro centro de consumo. Mexicanos tienen pocos pero bien elegidos. Recomendamos el Arrebato blanco, de Vinos Pijoan (Ensenada).

Eloise (Revolución 1521, Col. San Ángel). La sommelier Laura Santander llevó esta carta de 300 vinos a ser reconocida con el Award of Excellence de Wine Spectator en el 2014. La recomendación es preguntarle a Laura y pedirle consejo para maridar con los platillos franceses del menú.

Amaya (General Prim 95, Col. Juárez). Un buen lugar para beber vinos naturales (obtenidos con el mínimo de intervención humana tanto en el cultivo de vides como en la elaboración). Las cartas de vinos y comida son creación del chef Jair Téllez y la recomendación son los de Bichi, la primera casa vinícola mexicana que produce vinos naturales. El mejor: Bichi No Sapiens, de cepa aún no identificada.

Gardela (Álvaro Obregón 31, Col. Roma Norte). Tiene 120 etiquetas de vino en su cava, y entre los mexicanos encontrarás algunos no tan comunes, hechos en regiones que no son tan conocidas. Por ejemplo: Primus, un tinto de tempranillo y syrah hecho en Aguascalientes.