Cornelius, una marea apacible de pop japonés

Culto japonés.

Cornelius
Foto: Cortesía 3-D Corporation LTD.

La visita de Cornelius para tocar en Nrmal es todo un acontecimiento para quienes seguimos en los 90 a varios proyectos de un movimiento de pop japonés llamado Shibuya-kei —por el barrio tokiota donde se concentraba la mayoría de proyectos musicales—, que era bastante emocionante en lo sonoro como para hacernos olvidar que no estábamos entendiendo nada de sus letras.

Keigo Oyamada, la mente detrás de Cornelius, había formado parte de un dueto llamado Flipper’s Guitar, pero como Cornelius entusiasmó a montones de escuchas por esa capacidad para hacer sonar divertidas y accesibles cosas muy experimentales. De alguna manera nos hizo saber que el pop también podía ser intrincado, híbrido, alucinógeno… Porque, además, su universo está lleno de referencias pop, desde su mismo alias, tomado de El planeta de los simios.

Entre Sensuous (2006), su quinto álbum de estudio, y Mellow Waves (2017), su disco más reciente (y del que Rostrum Records puso a circular hace unas semanas una edición de coleccionista), pasó más de una década. Este nuevo material tardó en llegar porque estuvo ocupado en montones de proyectos. Así nos lo contó en esta entrevista previa a su paso por Nrmal.

¿En qué estuviste involucrado en estos años? ¿Y qué pasó en ese tiempo que pudo haber influido en el sonido de Mellow Waves?

Estuve trabajando en proyectos como “Design Ah”, un espectáculo para niños que combina educación y entretenimiento, y no dejé de componer música. Otro trabajo que tuve fue grabar y remixear el proyecto Yoko Ono/Plastic Ono Band, así como tocar en vivo como parte de la banda. También estuve de gira con YMO (Yellow Magic Orchestra) como guitarrista invitado, y produje salyu x salyu, un proyecto alterno de una artista japonesa llamada Salyu, con el que también tuve que salir de gira como guitarrista.

Cornelius Nrmal
Foto: Cortesía 3-D Corporation LTD.

Luego, me hice parte de Metafive, una banda formada por Yukihiro Takahashi (de YMO), en el que estaban también Towa Tei (Deee-lite), Yoshinori Sunahara (que fue de Denki Groove), Tomohiko Gondo y Leo Imai. Publicamos un disco y algunas cosas más, además de que nos fuimos de tour por todo Japón.

En el tiempo que me dejaba todo eso, componía pedacitos del disco, así que por eso tomó tanto. Todas esas experiencias influyeron pero de una sola manera: en que no quería que sonara a nada de lo que había hecho antes. En el pasado escribí y produje mucha música, pero lo que no había hecho tanto era cantar. Así que quería cantar en este disco.

En todo este tiempo también estuviste involucrado en la creación de bandas sonoras para programas educativos de televisión o incluso en la música de Ghost in the Shell Arise. ¿De qué manera influyó todo eso en tus procesos?

En muchas cosas, como el ritmo en la música, la ubicación del sonido. Entre más lo exploré o experimenté, mi proceso de hacer música se volvió más rápido. Todas las experiencias de hacer música para otros proyectos han influido en mi proceso creativo.

¿Hubo alguna circunstancia personal por la que escribiste tantas canciones en ese ánimo suave, apacible?

Estuve escribiendo varios tipos de música en este tiempo, incluida mucha agresiva o acelerada, tanto para Metafive como para Ghost in the Shell Arise, así que sentía que necesitaba hacer algo más meloso y que pudiera escuchar en cualquier momento.

Cuéntame un poco sobre tu involucramiento con Metafive. ¿Cómo describirías la experiencia de tocar junto a todos ellos?

Cornelius siempre ha sido un proyecto solista. Así que formar parte de una banda de seis personas fue bueno. Además, como ya todos somos grandes, no hubo los líos y alborotos que suele haber en bandas más jóvenes. En mi propio proyecto, yo canto y arreglo todo, pero en esta banda yo era el guitarrista y podía concentrarme en ello. Creo que aprendí un montón de cosas formando parte de Metafive, pero no podría decir exactamente qué.

En discos previos, habías usado las palabras de manera rítmica, incluso como si fueran instrumentos, pero para Mellow Waves las cosas han cambiado. Pareces más inclinado a narrar cosas.

Sí, había usado las palabras como instrumento en el pasado. Pero no había cantado melodías desde hacía un rato, y quería hacerlo, porque quería refrescarme un poco. No hay algún tema que vincule las letras de todas las canciones. Algunas las escribí y hay otras que escribieron Shintaro Sakamoto y Miki Berenyi. Todos tenemos más o menos la misma edad, y creo que el envejecimiento es algo que tuvimos en común.

¿Qué podremos oír en tu setlist para Nrmal?

Me concentraré en el nuevo disco principalmente, pero planeo tocar también canciones de los discos previos.

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